El Reino de la Sombras

Hace unos días compre unas balanzas provenientes de Brandemburgo cuyo nombre era las Prusianas y cuyo logotipo era la figura del rostro de Federico el Grande, algo que me causo curiosidad ya que el día de hoy en Alemania nadie recuerda su pasado, por lo que asumí  que la compañía era una de antigüedad aunque las branzas que distribuyen son mas modernas que la modernidad misma debido a que estas pueden medir el peso de la masa corporal, el volumen de los huesos, y que porcentaje de grasa se tiene en el cuerpo.

Al dar un segundo vistazo a todas las funciones de estas balanzas me di cuenta que hacían buen son con las virtudes y características prusianas, un reino por supuesto ya extinto el día de hoy aunque ha sido de los ejemplos mas claros en la historia  de cómo hacer las cosas bien y como hacer una metamorfosis de un país insignificante a ser una potencia madre fundadora como un país como Alemania. Sin embargo, esto no fue algo que pasó de la noche a la mañana sino que fue un proceso arduo de individuos como Federico el Grande y Otto Von Bismark después  para finalizar con broche de oro.

En un principio la gran Prusia, no era nada mas que un reino que se encontraba atrapado entre la poderosísima Francia y el imperio ruso de los Romanov, dos potencias que ejercían mucha presión e influencia en Europa como las tenazas de un cangrejo. Al sur, tenían como vecinos muchos reinos alemanes independientes quienes por lo general veían para ellos mismos y quienes tenían pocas intenciones de expandir sus influencias reducidas a cualquier otro lugar. Sin embargo estos reinos, conscientes de su debilidad, buscaban protección de reinos más importantes o inclusive imperios como Francia.

Hacia el sur  de esos reinos, se encontraba nada menos que el Imperio Austriaco cuyos territorios eran magnánimos y cuyos ejércitos eran muy grandes, lo suficientemente grandes para hacer frente tanto a Francia como a Rusia y cuya antaña dinastía era sumamente respetada por todos los poderes continentales: el imperio Austriaco era además el único de los poderes germánicos que era católico. Rusia hacia el este por supuesto era una nación muy poderosa debido a la rudeza de sus ejércitos y a la extensión de su territorio siendo hasta hoy el país mas grande del mundo.

Pesa a estar rodeados por estas potencias, Prusia se dedicó a fortalecer sus fortalezas al máximo que eran la organización; disciplina; y eficiencia en todo lo que hicieran. Estas características al juntarse, hicieron de Prusia un aliado comercial sumamente confiable y una fuerza militar sumamente capaz que era sumamente fuerte donde las demás eran débiles como lo eran en los sistemas de comunicaciones,  transporte de tropa y munición, y orden en la cadena de mando del ejército. Casi de la noche a la mañana y con cuatro guerras, se hicieron un poder más fuerte que Francia.